Pastel salado de calabacín, berenjena, tomate y cinco quesos
Un pastel mediterráneo cremoso, aromático y perfecto para cualquier ocasión
El pastel salado de calabacín, berenjena, tomate y cinco quesos es uno de esos platos que reúnen todo lo que amamos de la cocina mediterránea: verduras de temporada, aceite de oliva, hierbas aromáticas y una mezcla irresistible de quesos fundidos. Es una receta versátil, ideal para una comida ligera acompañada de ensalada, para un picnic, un buffet frío o incluso como plato principal en una cena vegetariana elegante.
La combinación de calabacín suave, berenjena carnosa y tomate jugoso crea una base vegetal equilibrada, mientras que los cinco quesos aportan cremosidad, intensidad y carácter. El resultado es un pastel dorado por fuera, tierno por dentro, lleno de capas de sabor y con un aroma que invade la cocina mientras se hornea.
¿Por qué este pastel es un éxito asegurado?
- Es vegetariano y muy completo
- Se puede comer caliente, templado o frío
- Es ideal para preparar con antelación
- Aprovecha verduras sencillas y económicas
- La mezcla de quesos lo hace irresistible
- Acepta muchas variaciones según lo que tengas en casa
Ingredientes (6–8 personas)
Verduras
- 2 calabacines medianos
- 1 berenjena grande
- 3 tomates maduros pero firmes
- 1 cebolla mediana
- 2 dientes de ajo
Mezcla de cinco quesos (aprox. 350 g en total)
Puedes usar esta combinación clásica o adaptarla:
- 100 g de mozzarella rallada
- 80 g de queso emmental o gouda
- 70 g de queso de cabra
- 50 g de parmesano rallado
- 50 g de queso azul suave (opcional, para carácter)
Base cremosa
- 4 huevos grandes
- 200 ml de nata para cocinar (crema de leche)
- 100 ml de leche
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta al gusto
- Nuez moscada (una pizca)
Hierbas y extras
- Orégano seco
- Tomillo o albahaca
- Hojas de albahaca fresca para terminar
Preparación paso a paso
1. Preparar las verduras
Lava bien los calabacines y la berenjena. Corta el calabacín en rodajas finas y la berenjena en láminas. Si la berenjena es muy grande, espolvoréala con sal y déjala reposar 20 minutos para que suelte el amargor; luego sécala con papel de cocina.
Pela la cebolla y córtala en juliana fina. Pica los ajos.
2. Saltear las verduras
En una sartén amplia, calienta el aceite de oliva. Sofríe la cebolla a fuego medio hasta que esté transparente. Añade el ajo y cocina unos segundos. Incorpora la berenjena y el calabacín y saltea durante 8–10 minutos, hasta que estén tiernos y ligeramente dorados. Salpimienta y aromatiza con tomillo u orégano.
Retira del fuego y deja templar.
3. Preparar los tomates
Escalda los tomates unos segundos, pélalos y córtalos en rodajas o cubos pequeños. Retira las semillas para evitar exceso de agua en el pastel.
4. Preparar la base de queso y huevo
En un bol grande, bate los huevos. Añade la nata, la leche, una pizca de sal, pimienta y nuez moscada. Incorpora tres de los cinco quesos (mozzarella, emmental y parmesano, por ejemplo) y mezcla bien.
5. Montar el pastel
Precalienta el horno a 180 °C. Engrasa un molde rectangular o redondo.
Coloca una capa de verduras salteadas en el fondo, añade parte del tomate, desmenuza un poco de queso de cabra y queso azul. Repite las capas hasta terminar los ingredientes. Vierte la mezcla de huevo y queso por encima, asegurándote de que penetre bien.
6. Hornear
Espolvorea el resto del queso por la superficie. Hornea durante 40–45 minutos, hasta que el pastel esté bien cuajado y dorado. Si se dora demasiado rápido, cúbrelo con papel de aluminio.
7. Reposo y acabado
Saca el pastel del horno y déjalo reposar 10–15 minutos antes de cortar. Decora con hojas de albahaca fresca.
Consejos para un resultado perfecto
- No pongas demasiada sal: los quesos ya aportan salinidad
- Escurre bien las verduras para evitar que el pastel quede aguado
- Deja reposar antes de cortar para que mantenga la forma
- Usa quesos de buena calidad para un sabor más profundo
Variantes deliciosas
- Con base de masa quebrada o hojaldre
- Con espinacas o pimiento asado
- Versión sin queso azul para un sabor más suave
- Con un toque picante de chile seco
Cómo servirlo
- Con ensalada verde y vinagreta de limón
- En un buffet frío
- Como plato principal vegetariano
- En picnic o brunch
Conservación
Se conserva hasta 3 días en el frigorífico. Se puede recalentar suavemente o disfrutar frío.
Conclusión
Este pastel salado de calabacín, berenjena, tomate y cinco quesos es un homenaje a la cocina mediterránea: sencillo, generoso y lleno de sabor. Cremoso, aromático y visualmente atractivo, es una receta que conquista a todos, incluso a quienes no son vegetarianos.