Zanahorias Asadas con Ricotta Batida y Miel Picante
Un plato sencillo que combina dulzor, cremosidad y un toque atrevido
Las zanahorias asadas con ricotta batida y miel picante son un ejemplo perfecto de cómo ingredientes humildes pueden transformarse en un plato espectacular. El calor del horno intensifica el dulzor natural de la zanahoria, la ricotta batida aporta una base suave y aireada, y la miel picante añade contraste con su equilibrio entre dulce y picante. El resultado es un plato moderno, lleno de matices, ideal para sorprender sin complicaciones.
Esta receta está inspirada en la cocina mediterránea contemporánea, donde las verduras toman protagonismo y se combinan con lácteos frescos, hierbas aromáticas y toques especiados. Es fácil de adaptar, visualmente muy atractiva y absolutamente deliciosa.
Ingredientes (4 personas)
Para las zanahorias asadas:
- 1 kg de zanahorias (preferiblemente zanahorias baby o zanahorias de colores)
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita de comino molido
- 1 cucharadita de pimentón dulce o ahumado
- ½ cucharadita de tomillo seco o romero
- Sal marina al gusto
- Pimienta negra recién molida
Para la ricotta batida:
- 250 g de ricotta fresca de buena calidad
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada de zumo de limón
- Ralladura fina de limón (opcional)
- Sal al gusto
- Pimienta blanca o negra al gusto
Para la miel picante:
- 4 cucharadas de miel (preferiblemente miel de flores)
- ½ a 1 cucharadita de hojuelas de chile seco o chile en polvo
- 1 cucharadita de vinagre de manzana o zumo de limón
- 1 pizca de sal
Para terminar y decorar:
- Nueces, pistachos o almendras tostadas y picadas
- Perejil fresco, cilantro o menta
- Semillas de sésamo o de granada (opcional)
Preparación paso a paso
1. Preparar las zanahorias
Comienza precalentando el horno a 200 °C. Lava bien las zanahorias y, si son grandes, córtalas a lo largo en mitades o cuartos para que tengan un tamaño similar y se asen de manera uniforme. Si utilizas zanahorias baby, puedes dejarlas enteras, conservando parte del tallo para una presentación más rústica.
Coloca las zanahorias en una bandeja de horno amplia. Añade el aceite de oliva, el comino, el pimentón, el tomillo, sal y pimienta. Mezcla bien con las manos o una espátula para que queden perfectamente cubiertas con el aliño.
Extiende las zanahorias en una sola capa, sin amontonarlas, para que se doren correctamente.
2. Asar las zanahorias
Introduce la bandeja en el horno y asa durante 30–40 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción. Estarán listas cuando estén tiernas por dentro y ligeramente caramelizadas por fuera, con bordes dorados y un aroma irresistible.
El asado realza el dulzor natural de la zanahoria y crea una textura perfecta para contrastar con la ricotta cremosa.
3. Preparar la ricotta batida
Mientras las zanahorias se asan, prepara la ricotta batida. Coloca la ricotta en un bol o en el vaso de una batidora. Añade el aceite de oliva, el zumo de limón, la ralladura (si la usas), sal y pimienta.
Bate durante 1–2 minutos hasta obtener una textura suave, cremosa y ligeramente aireada. La ricotta debe quedar untuosa, sin grumos. Ajusta la sal y el limón al gusto. Reserva en frío hasta el momento de servir.
4. Elaborar la miel picante
En un cazo pequeño, calienta suavemente la miel a fuego bajo. Añade las hojuelas de chile y remueve durante 1–2 minutos, sin dejar que hierva. Retira del fuego y agrega el vinagre o zumo de limón y la pizca de sal.
Deja reposar unos minutos para que el picante se infusione. Puedes ajustar el nivel de picante añadiendo más o menos chile según tu preferencia.
Montaje del plato
En una fuente grande o platos individuales, extiende una capa generosa de ricotta batida usando el dorso de una cuchara, creando ondas decorativas.
Coloca las zanahorias asadas aún tibias sobre la ricotta. Rocía generosamente con la miel picante, dejando que caiga de forma irregular.
Espolvorea los frutos secos tostados para aportar textura crujiente. Termina con hierbas frescas picadas y, si lo deseas, semillas de sésamo o granada para un toque extra de color.
Consejos y variaciones
- Versión vegana: Sustituye la ricotta por yogur vegetal espeso o crema de anacardos.
- Más intensidad: Añade un poco de ajo asado a la ricotta batida.
- Toque cítrico: Incorpora ralladura de naranja o lima.
- Quesos alternativos: Puedes usar queso feta batido o queso de cabra suave.
- Proteína extra: Sirve con garbanzos crujientes al horno o lentejas especiadas.
Cómo servir y acompañar
Este plato se puede servir como entrante, acompañamiento de carnes o pescados, o como plato principal ligero junto a una ensalada verde y pan rústico. También es ideal para mesas de brunch o cenas vegetarianas elegantes.
Conclusión
Las zanahorias asadas con ricotta batida y miel picante son una receta que demuestra que la cocina moderna se basa en el equilibrio: dulce, salado, cremoso y picante en perfecta armonía. Es fácil, versátil y visualmente espectacular, ideal tanto para el día a día como para ocasiones especiales.