🍰🧀 Pastel de Queso y Piñones
Un postre suave, elegante y con aroma a tradición
El pastel de queso y piñones es una de esas recetas que combinan sencillez y sofisticación en un solo bocado. Su textura es cremosa pero firme, su sabor delicadamente lácteo y su cobertura de piñones tostados aporta un contraste crujiente y aromático irresistible. Es un postre que evoca celebraciones familiares, mesas de domingo y recetas transmitidas de generación en generación.
A diferencia de otras tartas de queso más modernas y densas, este pastel se caracteriza por su ligereza, su equilibrio en el dulzor y la presencia protagonista del queso fresco. Los piñones, ingrediente noble y muy ligado a la cocina mediterránea, elevan el conjunto y aportan un toque festivo y refinado.
Ideal para servir frío o ligeramente templado, este pastel es perfecto tanto como cierre de una comida especial como para acompañar un café o una infusión.
🧾 Ingredientes (para 6–8 personas)
- 500 g de queso fresco (tipo requesón o queso fresco batido)
- 3 huevos grandes
- 150 g de azúcar
- 80 g de harina de trigo
- 100 g de piñones
- 100 ml de nata líquida (crema para batir)
- Ralladura de 1 limón
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1 pizca de sal
- Mantequilla para el molde
- Harina o pan rallado para espolvorear
🧀 El queso: el alma del pastel
El ingrediente principal de este postre es el queso, por lo que su elección es fundamental. Tradicionalmente se utiliza requesón, ya que aporta una textura suave, ligeramente granulada y un sabor delicado. Si no se encuentra, puede sustituirse por queso fresco batido o incluso por una mezcla de queso crema y yogur natural.
Es importante que el queso esté bien escurrido, para evitar un exceso de humedad que podría afectar a la consistencia final del pastel.
🌰 Los piñones: pequeños pero esenciales
Los piñones aportan un aroma único y una textura crujiente que contrasta maravillosamente con la cremosidad del pastel. Se utilizan principalmente como cobertura, aunque también se puede añadir una pequeña cantidad al interior de la masa para intensificar su presencia.
Antes de usarlos, es recomendable tostarlos ligeramente o, al menos, asegurarse de que estén bien secos y frescos, ya que son delicados y pueden enranciarse con facilidad.
👩🍳 Preparación paso a paso
1. Preparar el molde
Precalienta el horno a 170 °C con calor arriba y abajo. Engrasa un molde redondo de unos 22 cm de diámetro con mantequilla y espolvorea ligeramente con harina o pan rallado. Reserva.
2. Batir los huevos y el azúcar
En un bol grande, bate los huevos junto con el azúcar hasta obtener una mezcla clara y ligeramente espumosa. No es necesario montar en exceso, solo integrar bien y disolver el azúcar.
Añade la pizca de sal, que ayudará a equilibrar los sabores.
3. Incorporar el queso
Agrega el queso fresco poco a poco, mezclando con suavidad. Puedes usar una batidora de mano para lograr una textura más fina o una espátula si prefieres una consistencia ligeramente rústica.
4. Añadir los aromas
Incorpora la ralladura de limón y el extracto de vainilla. Estos aromas aportan frescura y profundidad sin enmascarar el sabor del queso.
5. Integrar la nata y la harina
Añade la nata líquida y mezcla suavemente. A continuación, incorpora la harina tamizada, poco a poco, removiendo con movimientos envolventes para evitar grumos.
La masa debe quedar lisa, cremosa y ligeramente espesa.
6. Verter en el molde y añadir los piñones
Vierte la mezcla en el molde preparado y alisa la superficie con una espátula. Distribuye los piñones por encima de manera uniforme, presionando muy ligeramente para que se adhieran a la superficie.
🔥 Horneado
Introduce el molde en el horno precalentado y hornea durante 45–50 minutos. El pastel debe quedar dorado en la superficie, firme en los bordes y ligeramente tembloroso en el centro.
Si observas que los piñones se doran demasiado rápido, puedes cubrir el pastel con papel de aluminio durante los últimos minutos de cocción.
Una vez horneado, apaga el horno y deja el pastel dentro con la puerta entreabierta durante 10 minutos. Luego sácalo y deja enfriar completamente a temperatura ambiente.
❄️ Reposo y servicio
Este pastel mejora notablemente tras unas horas de reposo. Lo ideal es refrigerarlo al menos 4 horas, o incluso de un día para otro.
Sírvelo frío o ligeramente atemperado, solo o acompañado de:
- miel suave
- coulis de frutos rojos
- mermelada de albaricoque
- una nube de azúcar glas
🌿 Variantes y consejos
Versión tradicional catalana
Añade una cucharada de anís o licor de naranja a la masa para un aroma clásico.
Sin gluten
Sustituye la harina de trigo por harina de almendra o maicena.
Más cremosa
Reduce ligeramente la harina y añade un poco más de nata.
❤️ Un postre que nunca pasa de moda
El pastel de queso y piñones es un homenaje a la repostería sencilla, honesta y bien hecha. No necesita decoraciones excesivas ni técnicas complejas. Su encanto reside en la calidad de los ingredientes y en el equilibrio de sabores.