Solomillo de Cerdo al Ajillo con Champiñones
Una receta clásica, aromática y perfecta para lucirte sin complicarte
El solomillo de cerdo al ajillo con champiñones es uno de esos platos que conquistan desde el primer aroma. El ajo dorado, el aceite de oliva caliente y el vino blanco crean una salsa intensa y elegante que realza la ternura natural del solomillo. Los champiñones aportan textura, profundidad y un sabor umami que convierte este plato en una opción ideal tanto para el día a día como para una comida especial.
Es una receta rápida, pero con el truco de una buena cocción y los tiempos adecuados, el resultado es digno de restaurante.
Ingredientes (4 personas)
Para el solomillo:
- 2 solomillos de cerdo (aprox. 500–600 g)
- Sal al gusto
- Pimienta negra recién molida
- ½ cucharadita de pimentón dulce
- 1 pizca de pimentón picante (opcional)
- 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Para el ajillo y los champiñones:
- 8–10 dientes de ajo laminados
- 300–400 g de champiñones frescos
- 150 ml de vino blanco seco
- 100 ml de caldo de carne o pollo
- 1 cucharadita de tomillo o perejil seco
- 1 hoja de laurel (opcional)
- Perejil fresco picado al gusto
Opcional para enriquecer la salsa:
- 1 cucharada de mantequilla
- 1 chorrito de brandy o jerez
- Guindilla seca o chile (si te gusta picante)
Preparación paso a paso
1. Preparar el solomillo
Limpia los solomillos retirando el exceso de grasa y la telilla plateada. Córtalos en medallones de unos 2–3 cm de grosor. Salpimienta ambos lados y espolvorea ligeramente con pimentón dulce.
👉 Consejo clave: saca la carne del refrigerador 20 minutos antes de cocinar para que quede más tierna.
2. Dorar la carne
Calienta una sartén amplia a fuego medio-alto con el aceite de oliva. Cuando esté bien caliente, dora los medallones de solomillo por tandas, sin amontonarlos, durante 1–2 minutos por lado, hasta que estén bien sellados y dorados por fuera.
Retira la carne y resérvala tapada para que no pierda jugos.
3. Preparar el ajillo
En la misma sartén, baja el fuego a medio-bajo y añade los ajos laminados. Cocínalos lentamente, removiendo, hasta que estén dorados y fragantes, pero sin que se quemen, ya que el ajo amargo arruinaría la salsa.
Si te gusta un toque picante, este es el momento de añadir la guindilla.
4. Añadir los champiñones
Limpia los champiñones con un paño húmedo y córtalos en láminas. Incorpóralos a la sartén con los ajos y sube ligeramente el fuego. Saltéalos durante 5–7 minutos, hasta que suelten su agua y comiencen a dorarse.
Añade la hoja de laurel y el tomillo o perejil seco.
5. Deglasar con vino
Vierte el vino blanco (y el brandy o jerez si lo usas) y raspa el fondo de la sartén con una cuchara de madera para recuperar todos los sabores caramelizados. Cocina 2–3 minutos para que el alcohol se evapore.
El aroma en este punto es simplemente espectacular.
6. Formar la salsa
Agrega el caldo y deja reducir a fuego medio durante unos 5 minutos, hasta que la salsa se concentre ligeramente. Prueba y ajusta de sal y pimienta.
Si quieres una salsa más sedosa, añade una cucharada de mantequilla y mezcla bien.
7. Cocción final del solomillo
Devuelve los medallones de solomillo a la sartén junto con sus jugos. Cocina a fuego medio-bajo durante 3–5 minutos, dándoles la vuelta una vez, hasta que estén tiernos y jugosos.
👉 Muy importante: no los cocines en exceso o el solomillo perderá su textura suave.
8. Toque final
Apaga el fuego y espolvorea abundante perejil fresco picado. Deja reposar el plato 2 minutos antes de servir para que los sabores se asienten.
Cómo servir el Solomillo al Ajillo con Champiñones
Este plato combina perfectamente con:
- Patatas fritas o patatas panadera
- Puré de patatas cremoso
- Arroz blanco
- Verduras salteadas
- Pan crujiente (imprescindible para la salsa)
Consejos y variaciones
- Versión ligera: elimina la mantequilla y usa solo aceite de oliva.
- Con nata: añade 50 ml de nata al final para una salsa más cremosa.
- Con setas variadas: mezcla champiñones con setas portobello o shiitake.
- Al horno: termina la cocción en horno a 180 °C durante 10 minutos.
Conclusión
El solomillo de cerdo al ajillo con champiñones es una receta sencilla pero elegante, donde cada ingrediente brilla. La ternura de la carne, el aroma profundo del ajo y la suavidad de los champiñones crean un plato equilibrado, reconfortante y absolutamente delicioso.
Es una receta que nunca falla, ideal para sorprender sin pasar horas en la cocina. Perfecta para una comida familiar, una cena especial o simplemente para darte un gusto como se merece.