Tartar de tomate. Receta paso a paso

🍅 Tartar de Tomate

Fresco, aromático y lleno de matices

El tartar de tomate es uno de esos platos aparentemente sencillos que, cuando se hacen bien, resultan sorprendentes. No requiere cocción, pero sí atención al detalle: elegir buenos tomates, cortarlos correctamente, equilibrar la acidez, el dulzor y el punto graso, y aliñar con precisión. Este plato celebra el producto, la textura y la frescura, y es ideal para los meses cálidos, para abrir una comida elegante o incluso como acompañamiento de pescados y carnes a la parrilla.


🧺 Ingredientes (4 personas)

Base del tartar:

  • 6 tomates maduros pero firmes (tipo pera, rama o corazón de buey)
  • 1 chalota pequeña o ¼ de cebolla morada muy fina
  • 1 cucharada de alcaparras (opcional)
  • 6–8 aceitunas negras o verdes, sin hueso (opcional)

Aliño clásico:

  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (suave pero aromático)
  • 1 cucharada de vinagre de Jerez o vinagre balsámico blanco
  • Sal fina al gusto
  • Pimienta negra recién molida

Aromáticos y extras:

  • 1 cucharadita de mostaza suave (opcional)
  • Hojas de albahaca fresca o cebollino picado
  • Ralladura muy fina de limón (opcional)
  • Unas gotas de zumo de limón (si el tomate es muy dulce)

Para acompañar (opcional):

  • Pan tostado o focaccia crujiente
  • Burrata, mozzarella fresca o queso de cabra suave
  • Aguacate en dados pequeños

🔪 Paso 1: Elegir y preparar los tomates

El éxito del tartar empieza aquí. Elige tomates de temporada, bien maduros, aromáticos y carnosos. Evita tomates demasiado blandos o acuosos.

Lava los tomates y sécalos bien. Para un tartar más fino, puedes pelarlos: haz un corte en cruz en la base, escáldalos 10 segundos en agua hirviendo y pásalos a agua fría. La piel saldrá fácilmente.

Córtalos por la mitad y retira las semillas y el exceso de jugo con una cucharilla. Este paso es clave para que el tartar no quede aguado y tenga una textura firme y elegante.


🔪 Paso 2: Corte en brunoise

Corta la pulpa del tomate en dados pequeños y regulares, de unos 5 mm. Este corte fino permite que el aliño se distribuya mejor y que cada bocado sea equilibrado.

Coloca los dados de tomate en un colador durante 5–10 minutos para eliminar el exceso de líquido. No los presiones: deja que escurran suavemente.


🧅 Paso 3: Preparar los aromáticos

Pica la chalota o cebolla morada muy fina. Si te resulta demasiado fuerte, puedes lavarla bajo el grifo y secarla bien.

Pica las alcaparras y las aceitunas en dados pequeños, similares al tamaño del tomate. El objetivo es que se integren sin dominar.

Lava y seca las hierbas frescas. Pica la albahaca en juliana fina o el cebollino en rodajas muy pequeñas.


🥄 Paso 4: Preparar el aliño

En un bol pequeño, mezcla el aceite de oliva con el vinagre. Añade una pizca de sal y pimienta. Si decides usar mostaza, incorpórala ahora y emulsiona ligeramente con un tenedor o varilla pequeña.

Prueba el aliño antes de usarlo: debe ser equilibrado, suave y aromático. Ajusta la acidez si es necesario con unas gotas de limón o un poco más de vinagre.


🍅 Paso 5: Mezclar el tartar

Coloca el tomate escurrido en un bol amplio. Añade la chalota, las alcaparras, las aceitunas y las hierbas.

Vierte el aliño poco a poco y mezcla con suavidad, usando una espátula o cuchara grande. El tomate es delicado y no debe aplastarse.

Prueba y ajusta de sal, pimienta o acidez. Si quieres un toque más fresco, añade una pizca de ralladura de limón.


🧊 Paso 6: Reposo controlado

Cubre el bol con film y deja reposar el tartar en la nevera 15–20 minutos. Este breve reposo permite que los sabores se integren, pero sin que el tomate pierda su textura.

No lo dejes mucho más tiempo: el tomate soltará agua y perderá frescura.


🍽️ Paso 7: Emplatado elegante

Para un acabado profesional, utiliza un aro de cocina. Colócalo en el centro del plato y rellénalo con el tartar, presionando ligeramente con una cuchara para compactar sin aplastar.

Retira el aro con cuidado. Decora con unas hojas de albahaca, un chorrito de aceite de oliva virgen extra y un toque de pimienta recién molida.


🌿 Variantes deliciosas

  • Tartar de tomate y aguacate: alterna capas de tomate y aguacate aliñado con limón.
  • Versión mediterránea: añade dados de queso feta y orégano.
  • Con toque asiático: sustituye el vinagre por unas gotas de soja y aceite de sésamo.
  • Con burrata: sirve el tartar con burrata cremosa al lado o encima.

💡 Consejos del chef

  • Usa cuchillo bien afilado para no machacar el tomate.
  • El aliño debe ser ligero: el tomate es el protagonista.
  • Prepara el tartar justo antes de servir para máxima frescura.
  • Sirve frío, pero no helado.

❤️ Conclusión

El tartar de tomate es una receta simple solo en apariencia. Bien ejecutado, es un plato fresco, elegante y lleno de sabor, que demuestra que la buena cocina empieza por el respeto al producto. Perfecto para abrir una comida especial o disfrutar de un plato ligero y saludable.

Si quieres, puedo prepararte una versión gourmet, con pescado, vegana con toques creativos, o adaptada para eventos 🍅✨

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