Bolos de Coco

Bolos de Coco Tradicionales

Dulces suaves, aromáticos y llenos de sabor tropical

Los bolos de coco son pequeños bizcochitos o pastelitos húmedos, delicadamente perfumados con coco, que se preparan en muchos países de tradición portuguesa, africana y latinoamericana. Son sencillos, económicos y absolutamente deliciosos. Su textura es tierna, ligeramente húmeda, y su sabor a coco es intenso pero equilibrado, ideal para acompañar un café, un té o como postre ligero después de una comida.

Esta receta está pensada para que puedas lograr bolos de coco caseros perfectos, incluso si no tienes mucha experiencia en repostería. Además, incluye consejos, variaciones y secretos para que te queden irresistibles.


📝 Ingredientes (para 12–14 bolos de coco)

  • 4 huevos grandes, a temperatura ambiente
  • 200 g de azúcar (puede ser blanca o mitad blanca y mitad morena)
  • 100 ml de aceite vegetal suave (girasol o maíz)
  • 200 ml de leche de coco
  • 200 g de coco rallado (mejor sin azúcar)
  • 250 g de harina de trigo común
  • 1 sobre de levadura química (polvo de hornear, 16 g)
  • 1 pizca de sal
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla (opcional)
  • Ralladura de limón o lima (opcional, pero muy recomendable)

Para decorar (opcional):

  • Coco rallado
  • Azúcar glas
  • Almíbar ligero o leche condensada

🧁 Preparación paso a paso

1. Preparar el molde y el horno

Antes de comenzar, precalienta el horno a 170–180 °C, calor arriba y abajo. Engrasa moldes individuales (tipo muffins o pequeños moldes de flan) o un molde grande tipo cake si prefieres cortar luego en porciones. Puedes enharinar ligeramente o usar cápsulas de papel.

Este paso es importante para que los bolos no se peguen y mantengan su forma perfecta.


2. Batir los huevos con el azúcar

En un bol grande, coloca los huevos y el azúcar. Bate con varillas manuales o eléctricas durante varios minutos, hasta que la mezcla esté más clara, espesa y ligeramente espumosa. Este proceso incorpora aire y dará como resultado unos bolos más suaves y esponjosos.

Si usas azúcar morena, el color será más oscuro y el sabor más profundo, con notas de caramelo.


3. Añadir los líquidos

Agrega el aceite en forma de hilo, sin dejar de batir, para que se integre bien. A continuación, incorpora la leche de coco y la esencia de vainilla si decides usarla. Mezcla hasta obtener una crema homogénea y sedosa.

La leche de coco es la clave de la humedad y el aroma característico de estos bolos.


4. Integrar el coco rallado

Añade el coco rallado a la mezcla y remueve suavemente con una espátula. El coco aportará textura, sabor y una sensación ligeramente masticable que hace estos bolos tan especiales.

Si te gusta una textura más fina, puedes triturar ligeramente el coco antes de usarlo.


5. Mezclar los ingredientes secos

En otro bol, tamiza la harina junto con la levadura química y la pizca de sal. Tamizar evita grumos y ayuda a que el bollo quede más ligero.

Incorpora esta mezcla seca poco a poco a la preparación anterior, mezclando con movimientos envolventes. No batas en exceso: solo lo justo para integrar los ingredientes.


6. Aromatizar (opcional pero delicioso)

Añade la ralladura de limón o lima. Este pequeño detalle realza el sabor del coco y aporta frescura sin dominar el conjunto.


7. Rellenar los moldes

Vierte la masa en los moldes, llenándolos hasta aproximadamente ¾ de su capacidad. Así los bolos crecerán sin desbordarse.

Si deseas, espolvorea un poco de coco rallado por encima antes de hornear.


8. Hornear

Lleva los moldes al horno precalentado y hornea durante 25–35 minutos, dependiendo del tamaño de los bolos. Estarán listos cuando estén dorados por encima y al insertar un palillo, este salga limpio.

No abras el horno durante los primeros 20 minutos para evitar que se bajen.


9. Enfriar y desmoldar

Saca los bolos del horno y deja reposar unos 10 minutos antes de desmoldar. Luego colócalos sobre una rejilla para que se enfríen completamente.

En este punto ya son deliciosos, pero puedes llevarlos al siguiente nivel con una pequeña decoración.


✨ Acabados y presentación

  • Clásico: espolvorea azúcar glas por encima.
  • Jugoso: pincela los bolos aún tibios con un poco de almíbar ligero o leche condensada diluida.
  • Extra coco: espolvorea coco rallado tostado para un sabor más intenso.

🔁 Variaciones deliciosas

  • Bolos de coco y limón: añade más ralladura y un chorrito de zumo.
  • Con chocolate: incorpora chips de chocolate blanco o negro a la masa.
  • Sin gluten: sustituye la harina de trigo por harina de arroz o mezcla sin gluten.
  • Más húmedos: agrega 2 cucharadas de yogur natural o crema de coco.

🥥 Consejos finales

  • Usa ingredientes a temperatura ambiente para una mejor integración.
  • No sobrebatas la masa una vez añadida la harina.
  • Se conservan muy bien en un recipiente hermético durante 3–4 días.
  • También se pueden congelar una vez fríos.

💛 Para terminar…

Los bolos de coco son un dulce sencillo, reconfortante y lleno de tradición. Su aroma al salir del horno es irresistible, y su sabor suave los convierte en un éxito seguro para cualquier ocasión, desde una merienda familiar hasta una mesa de celebraciones.

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