🏔️ TOSTAS ASTURIANAS TRADICIONALES
Pan crujiente, quesos potentes y productos de la tierrina
Introducción
Las tostas asturianas son mucho más que una simple rebanada de pan con ingredientes encima. Representan el alma gastronómica de Asturias: productos humildes pero intensos, sabores profundos, quesos con carácter y embutidos que cuentan historias de aldeas, montes verdes y cocinas de leña. En cualquier sidrería asturiana, una buena tosta es sinónimo de compartir, de comer sin prisas y de disfrutar.
Estas tostas son perfectas como entrante, cena informal, tapa contundente o incluso como plato principal acompañadas de una ensalada fresca y, cómo no, un vaso de sidra natural bien escanciada. Lo mejor es que permiten muchas variaciones, pero hoy te traigo una versión clásica y generosa, con productos muy representativos de Asturias.
🧺 Ingredientes (para 4 personas – 8 tostas)
Para la base
- 1 hogaza de pan rústico o pan de pueblo (mejor si es de masa madre)
- 1 diente de ajo
- Aceite de oliva virgen extra
Para las tostas asturianas clásicas
- 200 g de queso Cabrales (o Afuega’l Pitu si prefieres algo menos potente)
- 200 g de queso de vaca o mezcla asturiano
- 150 g de chorizo asturiano
- 150 g de morcilla asturiana
- 4 lonchas gruesas de jamón curado
- 1 cebolla grande
- 1 cucharada de azúcar moreno
- 1 chorrito de vinagre de sidra
- Mantequilla (una nuez)
- Pimienta negra recién molida
Opcionales para enriquecer
- Nueces troceadas
- Manzana reineta
- Miel de brezo
- Perejil fresco picado
🔥 Preparaciones previas
1. El pan: la base de todo
Corta el pan en rebanadas gruesas, de unos 2 cm. Tuéstalas ligeramente en el horno, en una plancha o sartén, hasta que estén crujientes por fuera pero aún tiernas por dentro.
Frota cada rebanada con el diente de ajo y rocía con un poco de aceite de oliva. Reserva.
2. Cebolla caramelizada a la sidra
Pela la cebolla y córtala en juliana fina.
En una sartén amplia, derrite la mantequilla con un chorrito de aceite. Añade la cebolla y cocina a fuego bajo durante unos 20–25 minutos, removiendo de vez en cuando.
Cuando esté blanda y dorada, incorpora el azúcar moreno y el vinagre de sidra. Cocina 5 minutos más hasta que esté melosa. Reserva.
3. Chorizo y morcilla
Retira la piel del chorizo y la morcilla y córtalos en rodajas.
Saltéalos brevemente en una sartén sin aceite hasta que suelten su grasa y estén ligeramente crujientes por fuera. Déjalos escurrir sobre papel absorbente.
🧀 Montaje de las tostas
🟠 Tosta de Cabrales, cebolla caramelizada y nueces
- Coloca una buena capa de cebolla caramelizada sobre la tosta.
- Desmenuza el queso Cabrales por encima.
- Añade unas nueces troceadas.
- Gratina en el horno a 200 °C durante 5–7 minutos, hasta que el queso se funda.
- Termina con un hilo de miel (opcional).
🔴 Tosta de chorizo asturiano y queso fundido
- Coloca las rodajas de chorizo sobre la tosta.
- Cubre con queso de vaca asturiano rallado o en lonchas.
- Lleva al horno hasta que el queso burbujee.
- Un toque de pimienta negra al final y listo.
⚫ Tosta de morcilla, manzana y queso
- Saltea ligeramente la manzana cortada en láminas finas.
- Colócala sobre la tosta junto con la morcilla.
- Añade queso por encima.
- Gratina hasta que esté dorada y jugosa. El contraste dulce-salado es espectacular.
🟤 Tosta de jamón curado y queso caliente
- Coloca el queso sobre la tosta y gratina primero.
- Al sacarla del horno, añade el jamón curado.
- Un chorrito de aceite de oliva y perejil picado.
🍎 Consejos y variaciones
- Si el Cabrales te resulta demasiado fuerte, mézclalo con un poco de queso crema.
- Puedes sustituir el pan por pan de escanda, muy típico de Asturias.
- Añadir sidra natural a la cebolla potencia muchísimo el sabor.
- Estas tostas también funcionan genial con setas salteadas o lacón.
🍏 Cómo servirlas
Sirve las tostas bien calientes, en una tabla de madera, para compartir. Acompáñalas con una ensalada verde sencilla para equilibrar y, si quieres hacerlo realmente asturiano, con sidra natural o un buen vino tinto joven.
❤️ Conclusión
Las tostas asturianas son una celebración del producto local, del sabor sin artificios y de la cocina que reconforta. Cada bocado es intenso, rústico y profundamente delicioso. Son fáciles de preparar, versátiles y siempre triunfan.