🍗🥘 Arroz brutal con pollo adobado y alcachofas
Introducción: un arroz que no pasa desapercibido
Este no es un arroz cualquiera. Aquí el protagonista es el pollo adobado, lleno de especias, reposado con calma para que absorba todo el sabor, y las alcachofas, que aportan un contraste vegetal, ligeramente amargo y elegante que equilibra la potencia del plato.
Es un arroz ideal para fin de semana, para comer en familia o para lucirte sin complicarte la vida. No es difícil, pero sí exige cariño, atención y buenos ingredientes. Y eso, amigo mío, se nota en cada cucharada.
🧂 Ingredientes (4 personas)
Para el pollo adobado:
- 1 kg de pollo troceado (muslos y contramuslos, mejor con hueso)
- 4 dientes de ajo
- 1 cucharada de pimentón dulce
- ½ cucharadita de pimentón picante (opcional)
- 1 cucharadita de comino molido
- 1 cucharadita de orégano seco
- ½ cucharadita de cúrcuma o colorante
- Zumo de ½ limón
- 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta negra al gusto
Para el arroz:
- 320 g de arroz redondo (tipo bomba)
- 1,2 litros de caldo de pollo caliente (aprox.)
- 4–6 alcachofas frescas (o en conserva de buena calidad)
- 1 cebolla grande
- 1 pimiento rojo pequeño
- 1 tomate grande rallado (o 150 g triturado natural)
- 1 cucharadita de pulpa de ñora o pimiento choricero (opcional pero top)
- 1 hoja de laurel
- Hebras de azafrán o una pizca extra de cúrcuma
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal al gusto
🔪 Paso 1: el adobo, el alma del plato
En un mortero (o picadora), machaca los ajos con una pizca de sal hasta hacer una pasta. Añade el pimentón dulce, el comino, el orégano, la cúrcuma, el zumo de limón, la pimienta y el aceite de oliva. Mezcla bien hasta obtener un adobo espeso y aromático.
Coloca el pollo en un bol grande, masajea bien con el adobo asegurándote de que cada trozo quede bien impregnado. Tapa y deja reposar mínimo 1 hora, aunque si puedes dejarlo de un día para otro, el resultado será espectacular. Aquí no hay prisa: el sabor se construye con tiempo.
🌿 Paso 2: preparar las alcachofas
Si usas alcachofas frescas, límpialas retirando las hojas duras, corta las puntas y parte los corazones en cuartos. Sumérgelas en agua con limón para que no se oxiden.
Si son de conserva, escúrrelas bien y resérvalas. Consejo: aunque sean de bote, dales un toque de sartén luego, porque eso marca la diferencia.
🔥 Paso 3: dorar el pollo, sin miedo
En una paellera o cazuela amplia, añade un buen chorro de aceite y calienta a fuego medio-alto. Dora los trozos de pollo adobado hasta que estén bien marcados por todos lados. No los cocines del todo, solo queremos color y sabor.
Retira el pollo y resérvalo. En ese aceite queda oro líquido: no lo tires jamás.
🧅 Paso 4: sofrito lento, sofrito ganador
En la misma cazuela, baja un poco el fuego y añade la cebolla picada fina con una pizca de sal. Sofríe lentamente hasta que esté transparente y ligeramente caramelizada.
Agrega el pimiento rojo picado y cocina unos minutos más hasta que esté tierno.
Incorpora el tomate rallado y la pulpa de ñora. Aquí paciencia: deja que el sofrito se concentre, pierda el agua y se vuelva oscuro y fragante. Este paso puede tardar 10–15 minutos, pero es clave.
🌾 Paso 5: el arroz entra en escena
Añade el arroz al sofrito y remueve durante 1–2 minutos para nacararlo. Esto ayuda a que el grano quede suelto y lleno de sabor.
Devuelve el pollo a la cazuela, mezcla suavemente y reparte bien todo. Coloca las alcachofas por encima, sin remover demasiado para que se vean bonitas.
🍲 Paso 6: caldo, azafrán y magia
Vierte el caldo caliente (aprox. 3 partes de caldo por 1 de arroz), añade la hoja de laurel y el azafrán. Ajusta de sal con cuidado, recuerda que el caldo ya tiene.
Cocina:
- 8 minutos a fuego medio-alto
- 8–10 minutos a fuego medio-bajo
No remuevas el arroz. Solo mueve la cazuela suavemente si hace falta.
⏳ Paso 7: reposo sagrado
Cuando el arroz esté en su punto y el caldo casi absorbido, apaga el fuego. Cubre con un paño limpio y deja reposar 5 minutos.
Este reposo termina de asentar sabores y texturas. No te lo saltes.
😋 Resultado final
Un arroz jugoso pero no caldoso, con el pollo tierno, especiado y profundo, y las alcachofas aportando personalidad. Cada bocado es intenso, equilibrado y absolutamente adictivo.
💡 Consejos de chef
- Si te gusta el socarrat, sube el fuego los últimos 30 segundos y escucha: cuando huela a tostado, está listo.
- Puedes añadir un toque de romero o tomillo fresco al final.
- Acompaña con una ensalada verde sencilla y pan para no dejar ni rastro.