Barras refrescantes de pudín de chía sin horno
Con coco cremoso y un toque vibrante de lima
Introducción
Cuando buscas un postre que sea ligero, nutritivo y extremadamente refrescante, estas barras de pudín de chía sin horno con coco y lima son la respuesta perfecta. No requieren cocción, se preparan con ingredientes sencillos y naturales, y ofrecen una combinación irresistible: la cremosidad del coco, la frescura cítrica de la lima y la textura suave y saciante de la chía.
Son ideales para los días calurosos, para llevar al trabajo, para después del ejercicio o como alternativa saludable a los postres tradicionales. Además, son veganas, sin gluten y sin azúcar refinada, lo que las convierte en una opción apta para casi todos.
Ingredientes (8–10 barras)
Base (opcional pero muy recomendable)
- 120 g de almendras crudas o nueces
- 80 g de dátiles sin hueso
- 1 cucharada de coco rallado
- 1 pizca de sal
Pudín de chía coco-lima
- 400 ml de leche de coco (entera para más cremosidad)
- 120 ml de leche vegetal (almendra, avena o coco)
- 80 g de semillas de chía
- Ralladura de 2 limas
- 80 ml de jugo de lima recién exprimido
- 3–4 cucharadas de sirop de agave o miel
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1 pizca de sal
Para decorar (opcional)
- Coco rallado tostado
- Rodajas finas de lima
- Semillas de chía
- Hojas de menta fresca
Paso 1: Preparar el molde
Forra un molde rectangular o cuadrado (aprox. 20 × 20 cm) con papel de hornear, dejando que sobresalga por los lados para facilitar el desmolde. Reserva en el refrigerador.
Paso 2: Base sin horno
Coloca las almendras, los dátiles, el coco rallado y la sal en un procesador de alimentos. Tritura hasta obtener una mezcla pegajosa y ligeramente granulada.
Presiona firmemente esta mezcla en el fondo del molde formando una base uniforme. Usa el dorso de una cuchara o un vaso para compactar bien.
Lleva el molde al refrigerador mientras preparas el relleno.
Paso 3: Mezclar el pudín de chía
En un bol grande, mezcla la leche de coco, la leche vegetal, el jugo y la ralladura de lima, el sirop de agave, la vainilla y la pizca de sal.
Añade las semillas de chía y mezcla muy bien durante al menos 1 minuto para evitar grumos. Espera 5 minutos y vuelve a mezclar para asegurarte de que las semillas se hidraten de manera uniforme.
Paso 4: Reposo y textura perfecta
Cubre el bol y deja reposar la mezcla en el refrigerador durante 30–40 minutos, removiendo una vez a mitad de tiempo. El pudín debe espesar hasta obtener una textura cremosa pero firme.
👉 Si lo prefieres más firme (tipo gelatina), añade 1 cucharada extra de chía.
Paso 5: Montaje de las barras
Saca el molde del refrigerador y vierte el pudín de chía sobre la base. Alisa la superficie con una espátula.
Golpea suavemente el molde contra la encimera para eliminar burbujas de aire.
Cubre y refrigera durante al menos 4 horas, idealmente toda la noche.
Paso 6: Decorar y cortar
Una vez firme, desmolda tirando del papel. Decora con coco rallado tostado, rodajas de lima, semillas de chía y hojas de menta.
Corta en barras o cuadrados con un cuchillo afilado ligeramente húmedo para cortes limpios.
Textura y sabor
- Textura: cremosa, firme pero suave
- Sabor: fresco, tropical, con acidez equilibrada
- Sensación: refrescante y saciante sin pesadez
Variaciones deliciosas
Con mango
Añade una capa de puré de mango antes de refrigerar.
Más proteica
Incorpora 1 cucharada de proteína vegetal de vainilla.
Más dulce
Ajusta con más sirop o un toque de azúcar de coco.
Estilo cheesecake
Añade 2 cucharadas de crema de anacardos al pudín.
Conservación
- Se conservan hasta 5 días en refrigeración
- Se pueden congelar y consumir tipo “helado”
- Perfectas para meal prep
Beneficios nutricionales
- Ricas en fibra y omega-3
- Aportan energía sostenida
- Ayudan a la digestión
- Hidratantes y refrescantes
Consejos finales
- Usa limas frescas para un sabor vibrante
- No te saltes el reposo: es clave para la textura
- Ajusta dulzor y acidez a tu gusto
Conclusión
Estas barras refrescantes de pudín de chía sin horno con coco y lima son la prueba de que un postre saludable puede ser delicioso, bonito y fácil. Son ideales para el verano, para llevar, para compartir o simplemente para darte un capricho sin culpa.