Caserecce con salsiccia, speck e cacio

Caserecce con Salsiccia, Speck y Cacio

Una receta italiana rústica y reconfortante

La cocina italiana es famosa por su capacidad de transformar pocos ingredientes en platos memorables. Esta receta de caserecce con salsiccia, speck y cacio es un ejemplo perfecto: una pasta corta que atrapa la salsa, la jugosidad de la salchicha italiana, el toque ahumado del speck y la cremosidad irresistible del queso cacio (tradicionalmente pecorino). Es un plato ideal para una comida familiar, una cena especial o simplemente para darte un capricho lleno de sabor.


Ingredientes (4 personas)

Para la pasta

  • 400 g de caserecce (puedes sustituir por rigatoni o fusilli)
  • Agua abundante
  • Sal gruesa para el agua de cocción

Para la salsa

  • 300 g de salsiccia italiana fresca (de cerdo)
  • 120 g de speck, cortado en tiras finas
  • 1 cebolla pequeña o 2 chalotas, finamente picadas
  • 1 diente de ajo, opcional
  • 100 ml de vino blanco seco
  • 200 ml de nata líquida para cocinar
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • Pimienta negra recién molida
  • Sal (con moderación, el speck y el queso ya son salados)

Para el cacio

  • 100 g de queso pecorino romano rallado fino (o mezcla con parmesano si lo prefieres)
  • Un poco de agua de cocción de la pasta

Para terminar

  • Más queso rallado al gusto
  • Pimienta negra
  • Opcional: perejil fresco picado

Preparación paso a paso

1. Preparar los ingredientes

Antes de empezar a cocinar, organiza todo. Retira la piel de la salsiccia y desmenúzala con las manos. Corta el speck en tiras finas o pequeños dados. Ralla el queso muy fino para que se funda correctamente más adelante. Este paso es clave para lograr una textura cremosa y homogénea.


2. Cocer la pasta

Pon una olla grande con abundante agua al fuego. Cuando hierva, añade sal gruesa (el agua debe saber como el mar). Incorpora las caserecce y cuécelas al dente, siguiendo las instrucciones del paquete.
Antes de escurrir la pasta, reserva al menos una taza del agua de cocción, ya que será fundamental para ligar la salsa.


3. Dorar el speck

En una sartén amplia, añade el aceite de oliva y calienta a fuego medio. Incorpora el speck y sofríelo lentamente hasta que esté dorado y crujiente. Este proceso libera su grasa y su aroma ahumado, que será la base del sabor del plato.
Retira el speck de la sartén y resérvalo, dejando la grasa en el fondo.


4. Cocinar la salsiccia

En la misma sartén, añade la salsiccia desmenuzada. Cocínala a fuego medio-alto, removiendo, hasta que esté bien dorada y ligeramente crujiente. No tengas prisa: el dorado aporta profundidad de sabor.
Cuando esté lista, baja el fuego y añade la cebolla picada (y el ajo si decides usarlo). Sofríe hasta que la cebolla esté transparente y ligeramente caramelizada.


5. Desglasar con vino

Sube ligeramente el fuego y vierte el vino blanco. Raspa el fondo de la sartén para recuperar todos los sabores adheridos. Deja que el alcohol se evapore durante 2–3 minutos, hasta que el aroma sea suave y agradable.


6. Añadir la nata

Incorpora la nata líquida y mezcla bien. Cocina a fuego suave durante unos minutos, hasta que la salsa empiece a espesar ligeramente. Ajusta con pimienta negra y prueba de sal, recordando que el queso aportará más salinidad.


7. Integrar el speck

Vuelve a añadir el speck reservado a la sartén. Mezcla suavemente para que se distribuya bien por la salsa. En este punto, la cocina ya estará llena de aromas intensos y reconfortantes.


8. Unir la pasta y la salsa

Escurre la pasta y añádela directamente a la sartén con la salsa. Remueve bien para que cada pieza de caserecce se impregne del sabor. Si la salsa está demasiado espesa, añade un poco del agua de cocción reservada.


9. El toque del cacio

Apaga el fuego o déjalo al mínimo. Añade el queso rallado poco a poco, removiendo constantemente. Este paso es crucial: el queso debe fundirse lentamente con el calor residual para crear una salsa cremosa, no grumosa.
Añade más agua de cocción si es necesario hasta lograr una textura sedosa y envolvente.


10. Reposo breve y servicio

Deja reposar la pasta un minuto antes de servir. Esto permite que los sabores se integren perfectamente. Sirve inmediatamente, espolvorea con más queso rallado y pimienta negra recién molida.


Consejos del chef

  • Usa pecorino romano auténtico para un sabor intenso y tradicional.
  • No añadas sal en exceso; prueba siempre antes de rectificar.
  • Si prefieres una versión menos cremosa, reduce la cantidad de nata y aumenta el queso.
  • Acompaña este plato con un vino tinto italiano ligero o un blanco seco.

Resultado final

El resultado es un plato de pasta rico, cremoso y profundamente sabroso, donde cada ingrediente tiene su protagonismo: la salsiccia jugosa, el speck ahumado, la pasta perfectamente al dente y el cacio que envuelve todo con su carácter inconfundible. Una receta sencilla en técnica, pero extraordinaria en sabor, perfecta para los amantes de la cocina italiana auténtica.

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