Ensalada de Higos y Queso
Un plato fresco, elegante y lleno de contrastes
La ensalada de higos y queso es una de esas recetas que, con pocos ingredientes, logra un resultado espectacular. Los higos, con su dulzura natural y su textura jugosa, combinan de maravilla con quesos cremosos o ligeramente salados. Al añadir hojas verdes frescas, frutos secos y una vinagreta bien equilibrada, obtenemos un plato completo, refinado y lleno de matices. Esta ensalada es perfecta para el final del verano y el otoño, cuando los higos están en su mejor momento, aunque también puede adaptarse usando higos secos.
Ingredientes (4 personas)
Base de la ensalada
- 8–10 higos frescos maduros
- 120 g de mezcla de hojas verdes (rúcula, canónigos, espinaca baby o lechuga romana)
- 150 g de queso (queso de cabra, brie, feta o gorgonzola suave)
- 50 g de nueces, almendras o avellanas
- 1 chalota pequeña o ¼ de cebolla morada
- Pimienta negra recién molida al gusto
Para la vinagreta clásica
- 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada de vinagre balsámico
- 1 cucharadita de miel o sirope de agave
- 1 cucharadita de mostaza suave
- Sal al gusto
Opcionales para enriquecer
- Jamón serrano o prosciutto crujiente
- Semillas de granada
- Pan tostado o picatostes
- Un toque de ralladura de limón
Preparación paso a paso
1. Selección y preparación de los higos
El éxito de esta ensalada comienza con la elección de unos buenos higos. Deben estar maduros pero firmes, con la piel lisa y sin golpes. Lávalos suavemente bajo el grifo y sécalos con cuidado.
Corta los higos en cuartos o en rodajas gruesas, según prefieras. Si son muy pequeños, puedes partirlos simplemente por la mitad. Reserva.
2. Preparar las hojas verdes
Lava bien las hojas verdes y sécalas completamente, ya sea con un centrifugador de ensaladas o con papel de cocina. Es importante que estén bien secas para que la vinagreta se adhiera correctamente.
Coloca las hojas en un bol amplio o directamente en la fuente donde servirás la ensalada.
3. Preparar el queso
Elige el queso según el carácter que quieras darle a la ensalada:
- Queso de cabra: aporta cremosidad y un ligero toque ácido.
- Brie: suave y elegante, ideal para una versión delicada.
- Feta: más salado, perfecto para contrastar con el dulzor del higo.
- Gorgonzola suave: intenso y sofisticado.
Corta el queso en dados medianos o desmenúzalo suavemente con los dedos. Reserva.
4. Tostar los frutos secos
En una sartén sin aceite, tuesta ligeramente las nueces o frutos secos a fuego medio durante 2–3 minutos, removiendo constantemente. Este paso realza su sabor y aporta una textura crujiente irresistible.
Déjalos enfriar y pícalos groseramente si son muy grandes.
5. Preparar la vinagreta
En un cuenco pequeño, mezcla el vinagre balsámico con la miel y la mostaza. Añade una pizca de sal y pimienta. Incorpora el aceite de oliva en hilo fino mientras bates con un tenedor o varilla pequeña hasta obtener una emulsión homogénea.
Prueba y ajusta el equilibrio entre dulce y ácido según tu gusto.
6. Montar la ensalada
Coloca las hojas verdes como base en una fuente grande o en platos individuales. Distribuye los higos de forma armoniosa, intercalándolos para que se vean bien.
Añade el queso por encima y espolvorea los frutos secos tostados. Incorpora la chalota o cebolla morada cortada muy fina para aportar un toque fresco y ligeramente picante.
7. Aliñar y servir
Justo antes de servir, rocía la ensalada con la vinagreta. Hazlo con moderación para no enmascarar los sabores naturales. Añade pimienta negra recién molida al gusto.
Si lo deseas, termina con jamón crujiente, semillas de granada o unos picatostes dorados.
Variaciones y sugerencias
- Versión con higos asados: Asa los higos en el horno a 180 °C durante 10 minutos con un chorrito de miel. Intensificarás su dulzor.
- Versión vegana: Sustituye el queso por tofu marinado o queso vegetal.
- Toque cítrico: Añade ralladura de limón o naranja a la vinagreta.
- Más proteína: Incorpora pollo a la plancha o garbanzos asados.
Acompañamientos ideales
Esta ensalada combina muy bien con:
- Pan rústico o focaccia
- Carnes blancas a la plancha
- Pescados suaves como salmón o bacalao
- Una copa de vino blanco seco o rosado
Resultado final
La Ensalada de Higos y Queso es un plato lleno de elegancia y equilibrio. Dulce, salada, cremosa y crujiente a la vez, demuestra que una ensalada puede ser mucho más que un simple acompañamiento. Es perfecta para sorprender con sencillez y disfrutar de ingredientes de temporada en su máxima expresión.