Bacalao en Salsa Cremosa de Gambas y Piquillos
Un plato elegante con alma marinera
El bacalao en salsa cremosa de gambas y pimientos del piquillo es una receta que combina lo mejor del mar con la suavidad de una salsa sedosa y llena de matices. Es un plato que suele reservarse para ocasiones especiales, comidas familiares o celebraciones, pero que en realidad se puede preparar sin dificultad en casa, con ingredientes sencillos y una elaboración accesible.
El bacalao, pescado humilde y versátil, ha sido durante siglos protagonista de la cocina mediterránea y atlántica. Gracias a su carne firme y su sabor delicado, se convierte en el lienzo perfecto para salsas ricas y aromáticas como esta, donde las gambas aportan profundidad marina y los piquillos un toque dulce y ligeramente ahumado.
Ingredientes (para 4 personas)
Para el bacalao
- 4 lomos de bacalao desalado (150–180 g cada uno)
- Harina (para enharinar ligeramente)
- Aceite de oliva virgen extra
- Pimienta negra al gusto
Para la salsa cremosa
- 250 g de gambas crudas (mejor si son frescas)
- 1 cebolla mediana
- 2 dientes de ajo
- 5–6 pimientos del piquillo
- 200 ml de nata para cocinar
- 150 ml de caldo de pescado (o fumet)
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 1 cucharada de tomate concentrado o tomate frito
- Sal al gusto
- Un chorrito de brandy o vino blanco (opcional)
Para terminar
- Perejil fresco picado
- Un chorrito de aceite de oliva
Preparación paso a paso
1. Preparar las gambas
Comienza pelando las gambas. Reserva los cuerpos en frío y guarda las cabezas y cáscaras, ya que con ellas potenciarás el sabor de la salsa. En una sartén pequeña, añade un chorrito de aceite de oliva y saltea las cabezas a fuego medio-alto, aplastándolas ligeramente para que suelten todo su jugo. Cuando estén bien doradas, añade el caldo de pescado, deja hervir 5 minutos y cuela. Reserva este caldo intenso.
Este paso marca la diferencia entre una salsa correcta y una salsa memorable.
2. Dorar el bacalao
Seca bien los lomos de bacalao con papel de cocina. Salpimiéntalos ligeramente y pásalos por harina, sacudiendo el exceso. En una sartén amplia, calienta aceite de oliva y dora el bacalao por ambos lados, solo hasta que esté ligeramente dorado. No es necesario cocinarlo del todo en este punto.
Retira el bacalao y resérvalo en un plato. Este sellado ayudará a que el pescado mantenga su jugosidad durante la cocción final.
3. Sofrito base de la salsa
En la misma sartén, retira parte del aceite si hay exceso y añade la cebolla picada muy fina. Sofríe a fuego medio-bajo con paciencia, hasta que esté transparente y ligeramente caramelizada. Añade los ajos picados y cocina un minuto más, cuidando que no se quemen.
Incorpora el tomate concentrado y el pimentón dulce. Remueve rápidamente para evitar que el pimentón se queme y aporte amargor.
4. Añadir los piquillos
Trocea los pimientos del piquillo y agrégalos al sofrito. Cocina unos minutos para que se integren bien con la cebolla y el ajo. En este punto, si lo deseas, puedes añadir un chorrito de brandy o vino blanco y dejar que el alcohol se evapore.
El piquillo aporta dulzor, color y un aroma inconfundible que equilibra perfectamente el sabor del marisco.
5. Triturar la salsa
Vierte el caldo de gambas reservado y la nata para cocinar. Cocina a fuego suave durante 5–7 minutos y luego tritura la salsa hasta obtener una textura fina y cremosa. Si la salsa queda demasiado espesa, añade un poco más de caldo; si está líquida, deja reducir unos minutos.
Prueba y ajusta de sal si es necesario.
6. Incorporar las gambas
Añade las gambas crudas a la salsa y cocina apenas 1–2 minutos, lo justo para que cambien de color. Es importante no sobrecocinarlas para que queden tiernas y jugosas.
7. Cocinar el bacalao en la salsa
Coloca los lomos de bacalao en la salsa cremosa, con la piel hacia abajo si la tienen. Cocina a fuego suave durante 5–7 minutos, moviendo la sartén con cuidado para no romper el pescado. El bacalao terminará de hacerse lentamente, absorbiendo todo el sabor de la salsa.
Presentación y servicio
Sirve el bacalao bien caliente, napado con abundante salsa, espolvorea perejil fresco picado y añade un pequeño chorrito de aceite de oliva virgen extra justo antes de llevar a la mesa.
Acompañamientos ideales
- Arroz blanco
- Patatas cocidas o al vapor
- Puré de patatas cremoso
- Pan rústico para mojar la salsa
Consejos para un resultado perfecto
- Usa bacalao de buena calidad, preferiblemente desalado en casa.
- No hiervas la salsa una vez añadida la nata; mantenla a fuego suave.
- Las gambas siempre al final, para conservar su textura.
- Si te gusta una salsa más intensa, añade una pizca de cayena o pimienta blanca.
Variantes deliciosas
- Con langostinos en lugar de gambas, para un plato más festivo.
- Con almejas, añadiéndolas al final junto con las gambas.
- Sin nata, sustituyéndola por leche evaporada o solo caldo para una versión más ligera.
- Gratinado, colocando el bacalao en una fuente, cubriendo con salsa y gratinando ligeramente.
Un plato para recordar
El bacalao en salsa cremosa de gambas y piquillos es una receta que huele a celebración, a mesa compartida y a cocina hecha con calma. Cada bocado combina suavidad, profundidad marina y ese toque dulce del piquillo que lo hace irresistible. Es uno de esos platos que no necesitan adornos, porque la salsa habla por sí sola.