Crema de calabacín, puerro y patata: clásica, saludable y llena de sabor
La crema de calabacín, puerro y patata es uno de esos platos que nunca pasan de moda. Humilde en ingredientes, sencilla en su preparación y extraordinaria en resultados, esta crema representa la cocina casera en su mejor versión. Es ligera pero saciante, suave pero sabrosa, y tan versátil que puede servirse tanto en una comida diaria como en una cena elegante con un toque especial.
Esta crema es ideal para quienes buscan una receta saludable, para niños, personas mayores o para cualquier momento en el que el cuerpo pide algo caliente y reconfortante. El calabacín aporta frescura y ligereza, el puerro ofrece dulzor y aroma, y la patata da esa textura cremosa y aterciopelada que tanto gusta, sin necesidad de añadir nata si no se desea.
🧾 Ingredientes (para 4 personas)
- 2 calabacines medianos
- 1 puerro grande (o 2 pequeños)
- 2 patatas medianas
- 1 litro de caldo de verduras (o agua)
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Sal al gusto
- Pimienta blanca o negra al gusto
- 1 diente de ajo (opcional)
Opcionales para enriquecer
- 100 ml de nata líquida o crema vegetal
- 1 quesito o 50 g de queso crema
- Nuez moscada al gusto
- Picatostes, semillas o jamón crujiente para decorar
👩🍳 Preparación paso a paso
1. Preparar las verduras
Comienza lavando bien todas las verduras. Corta las puntas de los calabacines y trocéalos en rodajas o cubos medianos. No es necesario pelarlos si la piel está fina, ya que aporta color y nutrientes.
Limpia el puerro cuidadosamente, retirando la parte verde más dura y quedándote con la parte blanca y algo de la verde clara. Ábrelo por la mitad a lo largo y lávalo bien bajo el grifo para eliminar cualquier resto de tierra. Córtalo en rodajas finas.
Pela las patatas y córtalas en trozos medianos, todos de tamaño similar para que se cuezan de manera uniforme.
2. Sofrito: la base del sabor
En una olla amplia, añade las dos cucharadas de aceite de oliva y calienta a fuego medio. Incorpora el puerro y una pizca de sal. Sofríe durante unos 5–7 minutos, removiendo con frecuencia, hasta que esté tierno y ligeramente transparente. No debe dorarse, ya que buscamos una crema suave y delicada.
Si decides usar ajo, añádelo picado finamente y sofríe solo unos segundos para que no se queme.
3. Añadir las verduras principales
Incorpora las patatas troceadas y el calabacín a la olla. Remueve bien para que se impregnen del aceite y del sabor del puerro. Cocina todo junto durante 2–3 minutos, lo justo para potenciar el sabor de las verduras antes de añadir el líquido.
4. Cocción
Vierte el caldo de verduras caliente (o agua) hasta cubrir las verduras justo por encima. Sube el fuego hasta que empiece a hervir y luego baja a fuego medio-bajo.
Cocina durante 20–25 minutos, o hasta que las patatas estén muy tiernas y se pinchen fácilmente con un tenedor.
5. Triturar y ajustar textura
Retira la olla del fuego y deja reposar un par de minutos. Tritura la crema con una batidora de mano o en una batidora de vaso hasta obtener una textura fina y homogénea.
Si la crema queda demasiado espesa, añade un poco más de caldo o agua caliente hasta lograr la consistencia deseada. Ajusta de sal y añade pimienta al gusto. En este punto puedes añadir una pizca de nuez moscada si te gusta.
6. Toque final cremoso (opcional)
Si deseas una crema más rica y sedosa, incorpora la nata, el queso crema o el quesito, y vuelve a triturar unos segundos. Este paso es totalmente opcional, ya que la patata ya aporta mucha cremosidad.
🍽️ Cómo servirla
Sirve la crema bien caliente, con un chorrito de aceite de oliva virgen extra por encima. Puedes decorarla con:
- Picatostes caseros
- Semillas de calabaza o girasol
- Jamón crujiente
- Un poco de queso rallado
- Hierbas frescas como perejil o cebollino
Acompañada de pan tostado o integral, se convierte en una comida completa y equilibrada.
🌟 Consejos y trucos
- Textura perfecta: no añadas demasiado líquido al principio; es mejor ajustar después.
- Más sabor: sustituye parte del agua por caldo casero.
- Para niños: elimina la pimienta y sirve con quesito.
- Digestiva y ligera: no añadas nata y usa solo aceite de oliva.
🔄 Variantes de la receta
- Versión vegana: usa solo verduras y aceite, sin lácteos.
- Con zanahoria: añade una zanahoria para un toque dulce y colorido.
- Con queso: un poco de queso azul o parmesano aporta carácter.
- Con especias: curry suave, comino o cúrcuma transforman la receta.
❄️ Conservación
Esta crema se conserva perfectamente en la nevera durante 3–4 días en un recipiente hermético. También se puede congelar en porciones individuales hasta 3 meses. Para recalentar, hazlo a fuego suave o en microondas, removiendo bien.
💚 Conclusión
La crema de calabacín, puerro y patata es una receta imprescindible en cualquier cocina. Económica, saludable y deliciosa, demuestra que con pocos ingredientes se pueden lograr platos extraordinarios. Ideal para cuidarse, para entrar en calor o simplemente para disfrutar de una comida casera llena de cariño.