Crema de Dos Quesos con Arándanos al Vino Blanco
Un entrante cremoso con contraste dulce y aromático
La Crema de Dos Quesos con Arándanos al Vino Blanco es una receta que juega con los contrastes: la untuosidad y profundidad de los quesos se equilibra con la acidez natural de los arándanos y el toque aromático del vino blanco. Es un plato refinado pero sencillo, ideal para sorprender a los invitados sin complicaciones técnicas. El resultado es una crema suave, sedosa y reconfortante, coronada con una guarnición brillante y ligeramente dulce que eleva el conjunto.
Ingredientes (para 4 personas)
Para la crema de dos quesos
- 30 g de mantequilla
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 1 puerro grande (solo la parte blanca)
- 1 diente de ajo
- 500 ml de caldo de verduras suave
- 200 ml de nata líquida para cocinar
- 120 g de queso cremoso tipo queso crema o mascarpone
- 100 g de queso curado o semicurado (manchego, gruyère o emmental), rallado
- Sal y pimienta blanca al gusto
- Una pizca de nuez moscada
Para los arándanos al vino blanco
- 150 g de arándanos frescos o congelados
- 120 ml de vino blanco seco
- 2 cucharadas de azúcar (blanco o moreno)
- 1 tira de piel de limón (sin parte blanca)
- 1 pizca de canela (opcional)
Para decorar (opcional)
- Queso rallado fino
- Pimienta recién molida
- Tomillo o romero fresco
- Picatostes o pan tostado
Paso 1: Preparar los arándanos al vino blanco
Comenzamos por la guarnición, ya que necesita reposar para que los sabores se concentren. En un cazo pequeño, coloca los arándanos, el vino blanco, el azúcar, la piel de limón y la pizca de canela si decides usarla.
Lleva a fuego medio y deja cocinar durante 10–15 minutos, removiendo de vez en cuando. Los arándanos se irán abriendo y soltando su jugo, mientras el vino se reduce y adquiere una textura ligeramente almibarada.
Cuando la mezcla tenga un aspecto brillante y espeso, retira del fuego y deja templar. Reserva. Esta preparación aportará un contraste dulce y ácido que hará destacar la crema de quesos.
Paso 2: Base aromática de la crema
Lava bien el puerro y córtalo en rodajas finas. Pela el ajo y pícalo finamente. En una olla o cazuela amplia, derrite la mantequilla junto con el aceite de oliva a fuego medio.
Añade el puerro y el ajo y sofríe suavemente durante 8–10 minutos, sin que se doren. El objetivo es que queden tiernos y fragantes, aportando dulzor y profundidad a la crema.
Consejo: La cocción lenta del puerro es clave para una crema equilibrada y suave.
Paso 3: Cocción de la crema
Una vez el puerro esté bien pochado, añade el caldo de verduras caliente. Remueve y deja hervir suavemente durante unos 10 minutos para que todos los sabores se integren.
Reduce el fuego y añade la nata líquida. Mezcla bien y cocina 2–3 minutos más, sin dejar que hierva con fuerza.
Paso 4: Incorporar los quesos
Apaga el fuego o mantenlo muy bajo y añade el queso crema y el queso rallado poco a poco, removiendo constantemente hasta que se fundan por completo y la mezcla quede lisa y homogénea.
Sazona con sal, pimienta blanca y una pizca de nuez moscada. Prueba y ajusta al gusto.
Importante: No hiervas la crema una vez añadidos los quesos para evitar que se corte.
Paso 5: Triturar y ajustar textura
Con una batidora de mano o de vaso, tritura la crema hasta obtener una textura sedosa y aterciopelada.
Si la crema queda demasiado espesa, añade un poco más de caldo o nata hasta alcanzar la consistencia deseada.
Vuelve a calentar suavemente antes de servir si es necesario.
Paso 6: Presentación del plato
Sirve la crema bien caliente en platos hondos o cuencos. Coloca una cucharada generosa de arándanos al vino blanco en el centro, dejando que su salsa caiga ligeramente sobre la crema.
Decora con un poco de queso rallado, pimienta recién molida y unas hojitas de tomillo o romero fresco. Acompaña con picatostes o pan tostado para aportar un contraste crujiente.
Variantes y Consejos
- Versión más intensa: Usa queso azul suave junto con queso crema para un sabor más potente.
- Versión ligera: Sustituye la nata por leche evaporada o bebida vegetal sin azúcar.
- Toque gourmet: Añade unas gotas de aceite de trufa justo antes de servir.
- Opción vegetariana: Usa caldo de verduras casero para un sabor más natural.
- Preparación anticipada: La crema puede prepararse con antelación y recalentarse suavemente.
Maridaje
Esta crema combina perfectamente con un vino blanco seco y aromático como un Sauvignon Blanc, un Verdejo o un Chardonnay joven. El vino realza tanto el sabor del queso como el toque frutal de los arándanos.
Conservación
La Crema de Dos Quesos con Arándanos al Vino Blanco se conserva en el frigorífico hasta 2 días en un recipiente hermético. Recalienta siempre a fuego bajo, removiendo con suavidad.
Conclusión
La Crema de Dos Quesos con Arándanos al Vino Blanco es un plato elegante, reconfortante y lleno de matices, perfecto para abrir una comida especial o disfrutar de una cena sofisticada en casa. La combinación de quesos cremosos con la acidez dulce de los arándanos crea una experiencia gastronómica equilibrada y memorable.