Involtini al Horno Crujientes por Fuera y Jugosos por Dentro
El “salva-cenas” definitivo que sustituye a los fritos
Hay un momento en la cocina en el que uno descubre una receta que lo cambia todo. Desde que preparo estos involtini, los fritos han pasado a segundo plano. No porque no me gusten, sino porque ya no los necesito. Estos rollitos tienen todo lo que buscamos en un plato reconfortante: textura crujiente, interior jugoso, sabor intenso y, además, son mucho más ligeros y saludables.
Los involtini, típicos de la cocina italiana, se basan en un principio sencillo: un ingrediente principal fino que envuelve un relleno sabroso. Al hornearlos, conseguimos un resultado dorado y delicioso sin necesidad de aceite en exceso ni frituras.
Esta receta es perfecta para cenas rápidas, para preparar con antelación o incluso para servir como aperitivo. Y lo mejor: admite infinitas variaciones.
¿Por qué estos involtini sustituyen a los fritos?
- Quedan crujientes sin freír
- Son ligeros y digestivos
- Se preparan con ingredientes sencillos
- Gustan a todos, incluso a niños
- Se pueden adaptar a lo que tengas en la nevera
Una vez los pruebes, se convertirán en tu receta comodín.
Ingredientes (para 4 personas)
Para los involtini:
- 8 filetes finos de pechuga de pollo (o ternera, o calabacín para versión vegetal)
- 150 g de queso (mozzarella, scamorza, emmental o queso rallado)
- 100 g de jamón cocido o jamón serrano
- 2 cucharadas de mostaza suave o queso crema (opcional)
- Sal y pimienta al gusto
Para el rebozado crujiente al horno:
- 80 g de pan rallado
- 40 g de parmesano rallado
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 1 cucharadita de ajo en polvo
- 1 cucharadita de orégano o tomillo
- 2 cucharadas de aceite de oliva
Preparación paso a paso
1. Preparar los filetes
Coloca los filetes entre dos hojas de papel de horno y aplánalos ligeramente con un mazo o un rodillo. Deben quedar finos y flexibles para poder enrollarlos bien.
Salpimenta ligeramente por ambos lados.
2. Rellenar los involtini
Sobre cada filete coloca:
- Una loncha de jamón
- Un poco de queso
- Una cucharadita de mostaza o queso crema (opcional)
No sobrecargues el relleno: menos es más para que no se salga al enrollar.
Enrolla con cuidado, cerrando bien los lados. Puedes sujetarlos con un palillo si lo deseas.
3. Preparar el rebozado crujiente
En un bol mezcla:
- Pan rallado
- Parmesano
- Pimentón
- Ajo en polvo
- Hierbas aromáticas
- Aceite de oliva
Esta mezcla es la clave del efecto “frito sin freír”.
4. Empanar
Pasa cada involtino por la mezcla, presionando ligeramente para que se adhiera bien por todos los lados.
Colócalos en una bandeja con papel de horno.
5. Hornear
Precalienta el horno a 190 °C.
Hornea los involtini durante 25–30 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción, hasta que estén dorados y crujientes por fuera.
Si quieres un extra de color, activa el grill los últimos 3 minutos.
Resultado final
Al sacarlos del horno tendrás:
- Exterior dorado y crujiente
- Interior jugoso y fundente
- Sabor intenso sin pesadez
Exactamente lo que esperamos de un frito… pero mucho mejor.
Cómo servirlos
Estos involtini son increíblemente versátiles:
- Con una ensalada fresca
- Con verduras al horno
- Con arroz blanco o cuscús
- Como aperitivo con una salsa ligera
Salsas recomendadas:
- Yogur con limón
- Salsa de tomate casera
- Mostaza y miel
- Salsa de yogur y hierbas
Variantes deliciosas
Involtini de calabacín (vegetarianos)
Sustituye la carne por láminas de calabacín asadas previamente. Rellena con ricotta y espinacas.
Involtini de berenjena
Perfectos con mozzarella y tomate seco.
Versión estilo mediterráneo
Añade aceitunas picadas, tomates secos y albahaca.
Versión sin pan rallado
Usa solo parmesano y almendras molidas.
Conservación y meal prep
- Se conservan 2–3 días en la nevera
- Se pueden congelar antes o después de hornear
- Para recalentarlos, horno o sartén (no microondas para mantener el crujiente)
Por qué se convierten en tu “salva-cenas”
Porque:
- Se hacen rápido
- Gustan siempre
- No ensucian
- Son saludables
- Funcionan con cualquier relleno
Es el tipo de receta que te soluciona la cena sin pensar.
Conclusión
Desde que estos involtini entran en tu cocina, los fritos pierden sentido. Son igual de satisfactorios, más ligeros y mucho más versátiles. Un plato sencillo que demuestra que comer bien no significa renunciar al placer.