Empanada gallega de atún, pimientos y tomate
Receta tradicional paso a paso
La empanada gallega es uno de los grandes símbolos de la gastronomía de Galicia. Presente en fiestas, romerías, reuniones familiares y celebraciones, es un plato humilde y generoso que se adapta a mil rellenos distintos: carne, pollo, marisco, bacalao… pero una de las más queridas y populares es, sin duda, la empanada de atún con pimientos y tomate.
La empanada gallega tradicional se caracteriza por su masa fina pero resistente, ligeramente crujiente por fuera y tierna por dentro, y por un relleno sabroso, jugoso y bien equilibrado. En esta receta aprenderás a prepararla desde cero, respetando los métodos clásicos, sin prisas y con ingredientes sencillos.
Ingredientes (para una empanada grande, 6–8 personas)
Para la masa
- 500 g de harina de trigo
- 25 g de levadura fresca de panadería (o 7 g de levadura seca)
- 150 ml de aceite del sofrito (o aceite de oliva suave)
- 150 ml de agua templada
- 10 g de sal
- 1 huevo (para pintar)
Para el relleno (zaragallada tradicional)
- 2 cebollas grandes
- 1 pimiento rojo grande
- 1 pimiento verde
- 300 g de tomate triturado natural o tomate frito casero
- 300–350 g de atún en conserva (en aceite o al natural)
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Pimienta negra (opcional)
- 1 cucharadita de pimentón dulce (opcional)
El relleno: el alma de la empanada gallega
En Galicia, el relleno de la empanada se conoce como zaragallada. Es un sofrito lento de cebolla y pimientos que aporta sabor, jugosidad y aroma. Una buena empanada empieza siempre por aquí.
1. Preparar la zaragallada
Pela las cebollas y córtalas en juliana fina. Lava los pimientos, retira las semillas y córtalos en tiras finas.
En una sartén amplia, cubre el fondo con aceite de oliva y caliéntalo a fuego medio-bajo. Añade la cebolla con una pizca de sal y deja que se cocine lentamente, removiendo de vez en cuando. No debe dorarse, sino pocharse despacio hasta quedar muy blanda y translúcida.
Cuando la cebolla esté casi lista, añade los pimientos y cocina todo junto durante unos 15–20 minutos, hasta que estén muy tiernos.
2. Añadir el tomate
Incorpora el tomate triturado o frito casero al sofrito. Cocina a fuego suave durante unos 10–15 minutos más, hasta que el tomate pierda acidez y el conjunto quede bien ligado y espeso.
Si lo deseas, añade una cucharadita de pimentón dulce y una pizca de pimienta negra. Ajusta de sal.
Retira del fuego y deja templar.
3. Incorporar el atún
Escurre bien el atún y desmenúzalo con los dedos. Añádelo al sofrito ya templado, mezclando suavemente para no romperlo demasiado. El atún no debe cocinarse en exceso para que no quede seco.
Reserva el relleno y, muy importante, cuela y guarda parte del aceite del sofrito, ya que se usará para la masa. Este aceite es uno de los secretos del sabor auténtico de la empanada gallega.
Preparación de la masa tradicional
4. Activar la levadura
En un cuenco grande, disuelve la levadura en el agua templada (no caliente). Deja reposar 5–10 minutos hasta que empiece a espumar.
5. Formar la masa
Añade al cuenco la harina tamizada y la sal. Incorpora el aceite del sofrito poco a poco y mezcla con una cuchara o con la mano hasta integrar.
Pasa la masa a una superficie ligeramente enharinada y amasa durante unos 8–10 minutos, hasta obtener una masa lisa, elástica y suave. Si está muy pegajosa, añade un poco más de harina; si está seca, unas gotas de agua.
Forma una bola, colócala en un cuenco engrasado, cúbrela con un paño y deja reposar 1 hora, hasta que doble su volumen.
Montaje de la empanada
6. Dividir y estirar la masa
Una vez fermentada, divide la masa en dos partes, una ligeramente más grande que la otra.
Estira la parte grande con un rodillo hasta obtener una lámina fina y colócala sobre una bandeja de horno forrada con papel vegetal, dejando que sobresalga un poco por los bordes.
7. Rellenar
Distribuye el relleno de manera uniforme sobre la masa, sin llegar a los bordes. No pongas demasiado relleno para evitar que se salga durante el horneado.
8. Cerrar la empanada
Estira la segunda parte de la masa y colócala encima. Sella los bordes pellizcando y enrollando la masa, formando un repulgue tradicional.
Haz un pequeño agujero en el centro para que salga el vapor.
9. Pintar y hornear
Bate el huevo y pinta toda la superficie de la empanada.
Precalienta el horno a 180 °C (calor arriba y abajo) y hornea durante 40–45 minutos, hasta que esté bien dorada y crujiente.
Si ves que se dora demasiado rápido, cúbrela ligeramente con papel de aluminio.
Reposo y servicio
Saca la empanada del horno y deja reposar al menos 20–30 minutos antes de cortarla. La empanada gallega se disfruta mejor templada o incluso fría, cuando los sabores se asientan.
Consejos tradicionales
- La empanada está aún mejor al día siguiente
- No escatimes en cebolla: es clave para la jugosidad
- Usa atún de buena calidad
- El aceite del sofrito marca la diferencia en la masa
Acompañamiento ideal
Sirve la empanada gallega con:
- Una ensalada verde sencilla
- Aceitunas
- Un vino blanco gallego como Albariño o Ribeiro
Conclusión
La empanada gallega de atún, pimientos y tomate es un plato lleno de historia, sabor y tradición. Cocinarla es un acto de paciencia y cariño, pero el resultado merece la pena: una empanada jugosa, aromática y profundamente casera.