Espárragos Blancos con Vinagreta de Salmón Ahumado
Un Entrante Refinado, Fresco y Lleno de Sabor
Los espárragos blancos con vinagreta de salmón ahumado son un plato clásico de la cocina europea, especialmente apreciado en primavera, cuando los espárragos están en su mejor momento. Este plato combina la suavidad y delicadeza del espárrago blanco con la intensidad salina y ahumada del salmón, todo ello unido por una vinagreta equilibrada y aromática que realza los sabores sin enmascararlos.
Es una receta sencilla pero elegante, ideal como entrante en una comida especial, un almuerzo ligero o incluso como cena saludable. Además, se prepara con ingredientes simples y puede adelantarse con facilidad.
Ingredientes (para 4 personas)
Para los espárragos
- 1 kg de espárragos blancos frescos
- Agua abundante
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de azúcar (opcional, realza el sabor)
Para la vinagreta de salmón ahumado
- 100 g de salmón ahumado de buena calidad
- 1 chalota pequeña o ½ cebolla morada
- 1 cucharada de alcaparras (opcional)
- 1 cucharada de zumo de limón recién exprimido
- 1 cucharada de vinagre suave (vinagre de vino blanco o de manzana)
- 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- Pimienta negra recién molida
- Eneldo fresco o cebollino picado
Para decorar (opcional)
- Brotes verdes
- Huevos cocidos picados
- Ralladura de limón
Paso 1: Preparación de los espárragos
Comienza lavando bien los espárragos bajo el grifo para eliminar cualquier resto de tierra. Los espárragos blancos suelen tener una piel fibrosa, por lo que es fundamental pelarlos correctamente.
Con un pelador, pela cada espárrago desde justo debajo de la yema hasta la base. Después, corta aproximadamente 1–2 cm de la parte inferior, que suele ser más dura y leñosa.
Este paso es clave para conseguir una textura tierna y agradable al comer.
Paso 2: Cocción perfecta de los espárragos
Coloca los espárragos pelados y alineados en una olla amplia. Cúbrelos con agua fría, añade la sal y, si lo deseas, el azúcar, que ayuda a equilibrar el ligero amargor natural del espárrago blanco.
Lleva el agua a ebullición suave y cocina los espárragos durante 15 a 20 minutos, dependiendo de su grosor. Para comprobar el punto, pincha la base con la punta de un cuchillo: debe entrar con facilidad sin que el espárrago se deshaga.
Una vez cocidos, retíralos con cuidado y colócalos sobre un paño limpio o papel absorbente para que escurran bien. Déjalos enfriar a temperatura ambiente.
Paso 3: Preparar el salmón ahumado
Mientras los espárragos se enfrían, corta el salmón ahumado en dados pequeños o tiras finas. Es importante que el salmón esté bien frío para facilitar un corte limpio.
Si el salmón tiene exceso de sal, puedes pasarlo rápidamente por agua fría y secarlo bien con papel de cocina, aunque esto es opcional y depende de la calidad del producto.
Paso 4: Elaborar la vinagreta
Pela y pica muy finamente la chalota o cebolla morada. Colócala en un bol pequeño junto con las alcaparras (si las usas).
Añade el zumo de limón y el vinagre. Remueve y deja reposar 2–3 minutos para suavizar el sabor de la cebolla.
Incorpora el aceite de oliva virgen extra en forma de hilo, batiendo suavemente con un tenedor o varillas pequeñas hasta obtener una vinagreta bien emulsionada.
Agrega el salmón ahumado picado, pimienta negra al gusto y las hierbas frescas picadas (eneldo o cebollino). Mezcla con delicadeza para no romper el salmón.
Prueba y ajusta la acidez si es necesario.
Paso 5: Montaje del plato
Dispón los espárragos blancos en una fuente amplia o directamente en platos individuales, colocándolos de forma ordenada y elegante.
Con una cuchara, reparte la vinagreta de salmón ahumado por encima de los espárragos, asegurándote de que cada uno quede bien impregnado con la salsa y los trocitos de salmón.
No es necesario añadir sal adicional, ya que el salmón aporta suficiente sazón.
Paso 6: Reposo y servicio
Deja reposar el plato en el refrigerador durante 10–15 minutos antes de servir. Este breve reposo permite que los sabores se integren mejor y que los espárragos absorban parte de la vinagreta.
Sirve frío o ligeramente templado, según tu preferencia.
Consejos y Variantes
- Con huevo: añade huevo duro picado para un plato más completo.
- Más cremoso: incorpora una cucharada de yogur natural o mostaza suave a la vinagreta.
- Versión ligera: reduce el aceite y aumenta el zumo de limón.
- Con espárragos en conserva: si no encuentras espárragos frescos, utiliza espárragos blancos de buena calidad en conserva, bien escurridos.
- Toque gourmet: añade unas gotas de aceite de trufa o ralladura de limón.
Acompañamiento Ideal
Este plato combina perfectamente con:
- pan rústico o integral
- una ensalada verde sencilla
- un vino blanco seco y fresco o cava brut
Conservación
Puedes conservar los espárragos con la vinagreta en el refrigerador hasta 24 horas, bien cubiertos. Es recomendable añadir la vinagreta poco antes de servir para mantener la textura perfecta.
Conclusión
Los espárragos blancos con vinagreta de salmón ahumado son un plato elegante, saludable y lleno de matices. Su preparación es sencilla, pero el resultado es sofisticado y equilibrado, ideal para sorprender sin complicaciones.