Ñoquis de Polenta

Ñoquis de Polenta

Tradición italiana, textura perfecta y sabor reconfortante

Los ñoquis de polenta son una alternativa deliciosa a los clásicos ñoquis de patata. Nacidos de la cocina del norte de Italia, especialmente en regiones como Lombardía y Véneto, estos ñoquis aprovechan la polenta cocida y enfriada para transformarla en bocados suaves y delicados, con una textura única y un sabor ligeramente dulce del maíz. Son ideales para acompañar con salsas cremosas, mantequilla y salvia, o incluso una salsa de tomate intensa.

Esta receta está pensada para obtener ñoquis que mantienen su forma, no se deshacen en la cocción y quedan irresistiblemente dorados al saltearlos.


Ingredientes (para 4 personas)

Para la polenta base

  • 1 litro de agua
  • 250 g de polenta instantánea o de cocción rápida
  • 1 cucharadita de sal
  • 30 g de mantequilla
  • 40 g de queso parmesano rallado fino

Para formar los ñoquis

  • 1 huevo grande
  • 80–100 g de harina de trigo (aprox., según humedad)
  • Nuez moscada al gusto
  • Pimienta negra recién molida

Para la cocción y acabado

  • Agua con sal para hervir
  • 40 g de mantequilla
  • Hojas de salvia fresca (opcional)
  • Queso parmesano extra para servir

Paso 1: Preparar la polenta

En una olla amplia, lleva el litro de agua a ebullición con la sal. Cuando hierva, baja el fuego y añade la polenta en forma de lluvia, removiendo constantemente con una cuchara de madera o varillas para evitar grumos.

Cocina la polenta durante 5 a 8 minutos (o según indique el paquete), removiendo sin parar, hasta obtener una textura espesa y cremosa. Retira del fuego, añade la mantequilla y el parmesano, y mezcla bien hasta que se integren por completo.

La polenta debe quedar sabrosa, espesa y bien ligada, ya que esta base es clave para la textura final de los ñoquis.


Paso 2: Enfriar la polenta

Vierte la polenta caliente sobre una bandeja o superficie plana ligeramente engrasada. Extiéndela con una espátula formando una capa uniforme de unos 2 cm de grosor.

Deja enfriar completamente a temperatura ambiente y luego refrigérala durante al menos 1 hora. Este paso es esencial: la polenta debe estar bien firme para poder trabajarla sin que se pegue.


Paso 3: Preparar la masa de ñoquis

Una vez fría, corta la polenta en trozos y colócala en un bol grande. Añade el huevo, la nuez moscada y la pimienta. Mezcla bien hasta obtener una masa homogénea.

Incorpora la harina poco a poco, mezclando suavemente. La cantidad exacta puede variar: la masa debe ser blanda pero manejable, sin pegarse excesivamente a las manos.

Evita añadir demasiada harina, ya que haría los ñoquis pesados y secos.


Paso 4: Formar los ñoquis

Espolvorea ligeramente la superficie de trabajo con harina. Divide la masa en porciones y forma cilindros largos de aproximadamente 2 cm de grosor.

Corta los cilindros en pequeños trozos de unos 2–3 cm. Si lo deseas, pásalos suavemente por un tenedor o una tabla de ñoquis para crear las clásicas estrías, que ayudarán a retener mejor la salsa.

Coloca los ñoquis formados sobre una bandeja enharinada.


Paso 5: Cocción de los ñoquis

Pon a hervir una olla grande con abundante agua salada. Cuando el agua hierva, añade los ñoquis en tandas, evitando sobrecargar la olla.

Los ñoquis estarán listos cuando suban a la superficie, lo que suele tardar entre 2 y 3 minutos. Retíralos con una espumadera y colócalos en una fuente ligeramente engrasada.


Paso 6: Dorado final (opcional pero recomendado)

En una sartén grande, derrite la mantequilla a fuego medio. Añade las hojas de salvia y deja que la mantequilla se dore ligeramente y se perfume.

Incorpora los ñoquis cocidos y saltéalos suavemente hasta que estén dorados y crujientes por fuera, manteniendo su interior tierno.


Consejos de chef para ñoquis perfectos

  • Usa polenta de buena calidad, preferiblemente italiana.
  • Si la masa está demasiado blanda, enfríala unos minutos antes de añadir más harina.
  • Para una versión sin huevo, sustituye el huevo por un poco más de harina y parmesano.
  • Puedes congelar los ñoquis crudos y cocinarlos directamente sin descongelar.

Variaciones deliciosas

  • Con salsa de tomate y albahaca
  • Con crema y champiñones salteados
  • Con queso gorgonzola y nueces
  • Versión vegetariana gourmet con espinacas y ricotta

Conservación

Los ñoquis cocidos se conservan hasta 2 días en refrigeración. Recalienta suavemente en sartén con un poco de mantequilla o salsa.


Por qué amarás esta receta

Los ñoquis de polenta son un plato diferente, elegante y profundamente reconfortante. Su textura suave, su sabor delicado y su versatilidad los convierten en una receta ideal tanto para una comida diaria como para una ocasión especial.

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