Pastel de Manzana y Queso Crema: suave, cremoso y lleno de sabor
El pastel de manzana y queso crema es una de esas recetas que combinan lo mejor de dos mundos: la frescura y dulzura natural de la manzana con la textura suave, untuosa y ligeramente ácida del queso crema. El resultado es un postre equilibrado, elegante y muy reconfortante, ideal tanto para una merienda especial como para cerrar una comida en familia.
Este pastel destaca por su miga tierna y húmeda, su aroma a canela y vainilla, y una capa cremosa que lo hace irresistible. No es un cheesecake clásico ni un simple bizcocho de manzana: es una fusión perfecta que gusta a todos, incluso a quienes no son amantes de los postres demasiado dulces.
🧾 Ingredientes (para un molde de 22–24 cm)
Para la base de pastel
- 3 manzanas medianas (tipo Golden, Fuji o reineta)
- 3 huevos tamaño L
- 180 g de azúcar (blanco o mitad blanco y mitad moreno)
- 100 ml de aceite suave (girasol u oliva suave)
- 120 ml de leche
- 250 g de harina de trigo
- 1 sobre de levadura química (16 g)
- 1 cucharadita de canela en polvo
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
Para la capa de queso crema
- 250 g de queso crema tipo Philadelphia
- 80 g de azúcar
- 1 huevo
- 1 cucharadita de vainilla
Opcionales para decorar
- Láminas finas de manzana
- Azúcar glass
- Mermelada de albaricoque o manzana
- Almendras laminadas
👩🍳 Preparación paso a paso
1. Preparar el molde y el horno
Precalienta el horno a 180 °C, calor arriba y abajo. Engrasa el molde con mantequilla o aceite y espolvorea un poco de harina, o cúbrelo con papel de hornear. Este paso es importante para que el pastel se desmolde sin problemas.
2. Preparar las manzanas
Pela las manzanas, retira el corazón y córtalas en dados pequeños o láminas finas, según la textura que prefieras. Si las cortas en dados, se integrarán en la masa y aportarán jugosidad. Si las cortas en láminas, quedarán más visibles.
Reserva las manzanas y, si quieres evitar que se oxiden, rocíalas con unas gotas de limón.
🧁 Elaboración de la masa del pastel
3. Batir huevos y azúcar
En un bol grande, bate los huevos con el azúcar durante 3–4 minutos, hasta que la mezcla esté más clara y ligeramente espumosa. Este paso aporta aire a la masa y ayuda a que el pastel quede esponjoso.
4. Añadir los líquidos
Incorpora el aceite en forma de hilo, sin dejar de batir, y después añade la leche y la vainilla. Mezcla hasta integrar completamente.
5. Ingredientes secos
En otro bol, tamiza la harina junto con la levadura, la canela y la pizca de sal. Añade esta mezcla poco a poco al bol de los ingredientes líquidos, mezclando con movimientos suaves y envolventes, evitando batir en exceso.
6. Incorporar la manzana
Agrega los trozos de manzana a la masa y mezcla con una espátula para repartirlos bien. La masa tendrá una textura semilíquida, pero consistente.
🧀 Preparar la capa de queso crema
En un bol aparte, bate el queso crema con el azúcar hasta obtener una mezcla lisa y sin grumos. Añade el huevo y la vainilla y bate nuevamente hasta integrar. La crema debe quedar suave y untuosa.
🥧 Montaje del pastel
Vierte la masa del pastel en el molde preparado y nivélala con una espátula. A continuación, añade la mezcla de queso crema por encima, distribuyéndola de manera irregular o en forma de espiral, según el efecto visual que desees. Puedes usar un palillo para crear un bonito marmoleado.
Si lo deseas, decora la superficie con láminas de manzana y espolvorea un poco de azúcar.
🔥 Horneado
Introduce el pastel en el horno precalentado y hornea durante 50–60 minutos. A mitad de cocción, si ves que se dora demasiado por encima, cúbrelo ligeramente con papel de aluminio.
Para comprobar si está listo, pincha el centro con un palillo: debe salir casi limpio, con alguna miga húmeda, pero sin masa líquida.
Una vez horneado, apaga el horno y deja el pastel dentro con la puerta entreabierta durante 10 minutos. Después sácalo y deja enfriar completamente sobre una rejilla.
🍽️ Presentación y servicio
Una vez frío, puedes desmoldarlo y decorarlo con azúcar glass, un poco de mermelada caliente para darle brillo o almendras laminadas tostadas. Este pastel está aún más rico al día siguiente, cuando los sabores se asientan.
Se puede servir solo o acompañado de:
- Un poco de nata montada
- Helado de vainilla
- Yogur natural
🌟 Consejos y trucos
- Más jugoso: usa manzana reineta o mezcla dos tipos de manzana.
- Menos dulce: reduce el azúcar 20–30 g sin afectar la textura.
- Sin lactosa: utiliza queso crema y leche sin lactosa.
- Aroma extra: añade ralladura de limón o naranja a la masa.
🔄 Variantes deliciosas
- Con nueces o pasas: añádelas a la masa para un toque rústico.
- Versión integral: sustituye la mitad de la harina por harina integral.
- Con caramelo: añade un hilo de caramelo antes de hornear.
- Estilo cheesecake: aumenta la cantidad de queso crema a 350 g.
❄️ Conservación
Este pastel se conserva perfectamente en la nevera durante 3–4 días, bien tapado. También se puede congelar en porciones individuales hasta 2 meses. Para consumirlo, deja descongelar a temperatura ambiente o en la nevera.
💚 Conclusión
El pastel de manzana y queso crema es un postre clásico reinventado, fácil de preparar y siempre exitoso. Su textura suave, su sabor equilibrado y su aroma casero lo convierten en una receta imprescindible para cualquier amante de la repostería casera.