Soft Ricotta Almond Pillows
Almohaditas suaves de ricotta y almendra que se derriten en la boca
Los Soft Ricotta Almond Pillows son unas delicadas galletas–bizcochito de origen inspirado en la repostería italiana. Su textura es increíblemente suave, húmeda y ligera, casi como pequeñas almohadas dulces, de ahí su nombre. La ricotta aporta cremosidad y frescura, mientras que la almendra añade profundidad, aroma y un toque ligeramente tostado que las hace irresistibles.
Son perfectas para acompañar café, té o incluso como parte de una bandeja de dulces refinados. No son excesivamente dulces, lo que las convierte en un postre equilibrado y elegante.
📝 Ingredientes (para unas 20–24 almohaditas)
Para la masa:
- 250 g de ricotta entera (bien escurrida)
- 120 g de azúcar
- 1 huevo grande, a temperatura ambiente
- 80 ml de aceite vegetal suave o mantequilla derretida
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- Ralladura de 1 limón o naranja (opcional, pero muy recomendable)
- 200 g de harina de trigo común
- 80 g de harina de almendra
- 1 sobre de levadura química (polvo de hornear, 15–16 g)
- 1 pizca de sal
Para el acabado:
- Azúcar glas para espolvorear
- Almendra laminada o picada (opcional)
- Un poco de miel o almíbar ligero (opcional)
👩🍳 Preparación paso a paso
1. Preparar el horno y la bandeja
Precalienta el horno a 170–175 °C, calor arriba y abajo. Forra una bandeja con papel de horno. Este tipo de dulces es delicado, por lo que el papel ayudará a que no se peguen y mantengan su forma.
2. Escurrir bien la ricotta
Este paso es fundamental. Coloca la ricotta en un colador fino y déjala escurrir durante al menos 20–30 minutos. Si la ricotta tiene demasiado suero, la masa quedará demasiado húmeda y las almohaditas perderán estructura.
Una ricotta bien escurrida garantiza una textura perfecta: suave pero estable.
3. Mezclar la base cremosa
En un bol grande, coloca la ricotta escurrida y el azúcar. Mezcla con varillas manuales o eléctricas hasta obtener una crema lisa y homogénea. No es necesario montar, solo integrar bien.
Añade el huevo y mezcla hasta que se incorpore completamente. La mezcla debe verse brillante y cremosa.
4. Incorporar grasas y aromas
Agrega el aceite o la mantequilla derretida (templada, no caliente), la vainilla y la ralladura de limón o naranja. Estos aromas realzan el sabor de la ricotta y la almendra sin opacarlos.
Mezcla suavemente hasta integrar.
5. Preparar los ingredientes secos
En otro recipiente, tamiza la harina de trigo junto con la levadura química y la pizca de sal. Añade la harina de almendra y mezcla bien.
La harina de almendra aporta humedad, sabor y una textura casi aterciopelada.
6. Unir secos y húmedos
Incorpora los ingredientes secos poco a poco a la mezcla de ricotta, usando una espátula o cuchara de madera. Mezcla con movimientos envolventes, sin batir en exceso.
La masa resultante será blanda, ligeramente pegajosa y muy suave, similar a una masa de bizcocho espeso. No debe ser firme como una galleta tradicional.
7. Formar las “pillows”
Con ayuda de dos cucharas o con las manos ligeramente enharinadas, toma porciones de masa y colócalas sobre la bandeja, dejando espacio entre ellas. Dales una forma ovalada o ligeramente cuadrada, sin aplastar demasiado.
Si deseas, coloca unas almendras laminadas encima de cada pieza para un acabado elegante.
8. Hornear con cuidado
Lleva la bandeja al horno y hornea durante 15–18 minutos. Las almohaditas deben mantenerse claras, apenas doradas por la base. No deben tomar mucho color, ya que su encanto está en su suavidad.
Estarán listas cuando al tocarlas estén firmes por fuera pero aún tiernas.
9. Reposo y enfriado
Saca la bandeja del horno y deja reposar las almohaditas durante 5 minutos antes de moverlas. Luego pásalas con cuidado a una rejilla y deja que se enfríen completamente.
Al enfriarse, la textura se vuelve aún más delicada y sedosa.
✨ Acabado final
Una vez frías:
- Espolvorea generosamente con azúcar glas.
- Si te gusta un toque extra, pincela ligeramente con miel tibia o almíbar y añade más almendra picada.
- También puedes aromatizar el azúcar glas con un poco de ralladura cítrica.
🌰 Variaciones deliciosas
- Ricotta, almendra y chocolate: añade chips de chocolate blanco o negro.
- Versión naranja: usa ralladura de naranja y unas gotas de agua de azahar.
- Sin gluten: sustituye la harina de trigo por una mezcla sin gluten apta para repostería.
- Más ligera: usa ricotta light, bien escurrida, y reduce el azúcar a 90 g.
- Navideña: añade una pizca de canela o cardamomo.
💡 Consejos clave para el éxito
- No sobrehornees: deben quedar pálidas y suaves.
- Usa ricotta de buena calidad, preferiblemente entera.
- Si la masa está muy blanda, refrigérala 20 minutos antes de formar las piezas.
- Se conservan perfectamente 3–4 días en un recipiente hermético.
☕ Cómo servirlas
Los Soft Ricotta Almond Pillows son ideales:
- Con café espresso o cappuccino
- Con té negro o té de almendra
- En mesas dulces elegantes
- Como postre ligero después de una comida copiosa
💛 Para terminar…
Estas pequeñas almohaditas de ricotta y almendra son un ejemplo perfecto de cómo la repostería sencilla puede ser sofisticada, delicada y memorable. Cada bocado es suave, aromático y equilibrado, una auténtica caricia dulce.